La práctica común en el estudio y ejecución de los instrumentos de viento ha dado lugar a ciertas costumbres que tienen por objeto intentar facilitar el aprendizaje o la lectura de la música escrita para muchos de ellos. La denominación de "transpositores" se aplica a un conjunto de instrumentos de viento en los que la nota que se lee y se toca hace referencia a una determinada posición de las llaves o agujeros del instrumento más que a un sonido. Entre distintos instrumentos de la misma familia, las mismas posiciones reciben los mismos nombres y se escriben igual en sus respectivas partituras. Sin embargo, los sonidos que producen estas posiciones tocadas por el ejecutante en distintos instrumentos, son sonidos distintos en cada uno. Esto facilita la lectura siempre y cuando las partituras que han de leer estén adecuadamente preparadas para ellos de forma específica.
El término "instrumentos transpositores" obedece a un punto de vista según el cual se puede considerar que el instrumento está produciendo una nota distinta a la que se está tocando porque el instrumento "transporta" o "transpone" la nota que se toca, a una sonido de nombre distinto al de la posición de las llaves o agujeros con que es está produciendo dicho sonido. El intervalo que separa ambas notas se llama "intervalo transpositor del instrumento". Así pues, la posición de las llaves o agujeros recibe un nombre y el sonido recibe otro, situado un cierto intervalo por encima o por debajo. El intervalo desde Do hasta la nota real que suena cuando la posición que se toca es Do, es el intervalo transpositor del instrumento.
El ejecutante de un instrumento transpositor no ha de ser necesariamente consciente de este intervalo transpositor, al menos cuando toca a solo y en particular los que se inician con el instrumento. Es más, la toma de conciencia de que la nota que están produciendo no es igual a la que están tratando de tocar, puede producir una confusión innecesaria en los primeros años de estudio.
Cuando un instrumento transpositor lee una pieza en conjunto con otros instrumentos, si uno de ellos (como el piano) no es transpositor, la partitura del pianista lleva escritas las notas del instrumento de viento en su altura real para evitar que se produzca una discrepancia de sonido entre lo que lee y lo que escucha. Este instrumentista debe tenerlo en cuenta cuando indique al ejecutante de instrumentos transpositores el nombre de una nota de su partitura, ya que debe aplicar a esta nota una transposición de sentido opuesto al intervalo de este instrumento, para que concuerde con la nota que éste está leyendo.
El intervalo de transposición del instrumento forma parte de su nombre completo, así por ejemplo el "clarinete en La" se distingue del "clarinete en Si bemol" porque su intervalo de transposición es distinto.
jueves, 8 de mayo de 2008
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