Para que el sistema de los instrumentos transpositores resulte ventajoso de acuerdo con el propósito que se ha descrito, es imprescindible que la partitura esté especialmente preparada para cada instrumento en particular, de acuerdo con su intervalo transpositor. La partitura de un instrumento debe estar transpuesta o transportada un intervalo igual y de sentido opuesto al del instrumento. Así, por ejemplo la partitura de un clarinete en Si bemol (cuyo intervalo de transposición es una segunda mayor hacia abajo) estará transpuesta o transportada una segunda mayor hacia arriba, de manera que las posiciones que el instrumentista ejecuta producen el sonido deseado después de la doble ltransposición: la de su partitura y la que el instrumento aplica.
El sonido deseado es "Do" La partitura se ha tansportado una segunda mayor ascendente, indica "Re" El instrumento está en Si bemol y aplica un intervalo de segunda mayor descendente El sonido que se obtiene es "Do".
Cuando un compositor tiene que elaborar una partitura (p.ej.: orquestal) en la que intervienen instrumentos transpositores, normalmente se emplea en ella la afinación de concierto que es la que aplica los nombres reales a todos los sonidos. La partitura del director puede estar en afinación de concierto (para que corresponda con los sonidos reales) o en afinación transportada para cada instrumento (para facilitar las indicaciones a los músicos en las mismas notas que sus respectivas particellas).
jueves, 8 de mayo de 2008
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